SODETEGC termina la instalación para el Cabildo de sensores y puntos SOS para mejorar la protección de las Dunas de Maspalomas

El Cabildo incorpora nuevos sistemas de seguimiento de visitantes y de la calidad del agua de la charca dentro del Plan Impulsa Maspalomas, financiado por la Unión Europea con fondos Next Generation EU en el marco del PRTR

SODETEGC ha concluido los trabajos de instalación de la sensórica del Plan de Sostenibilidad Turística en Destino Impulsa Maspalomas. La intervención dota a la Reserva Natural Especial de las Dunas de Maspalomas de nuevos medios para conocer la afluencia de visitantes, detectar accesos a zonas restringidas, seguir el estado ambiental de la Charca y facilitar la solicitud de ayuda en los senderos.

La actuación, ejecutada a través de la Sociedad para el Desarrollo de las Telecomunicaciones de Gran Canaria (SODETEGC), quedó concluida el 18 de junio de 2026, lo que permite al Cabildo de  Gran Canaria disponer de más información para compatibilizar el disfrute de este espacio con su conservación.

El conjunto del PSTD Impulsa Maspalomas cuenta con una ayuda de 5,5 millones de euros concedida al Cabildo. Su objetivo es reforzar la capacidad del destino turístico para afrontar los retos presentes y futuros, modernizar sus servicios y diversificar su oferta, tomando como eje su patrimonio natural y, especialmente, las Dunas de Maspalomas, la Charca y su entorno.

El plan está financiado por la Unión Europea con fondos Next Generation EU, en el marco del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia (PRTR).

Más información para proteger las zonas sensibles

El Cabildo encargó a SODETEGC la ejecución de esta intervención, junto con otras actuaciones del eje de transición digital del plan. Para realizar los trabajos, la sociedad contrató a la UTE TCSA–CIBERNOS CONSULTING, adjudicataria del lote 3 del expediente 25SM01, por 311.264,67 euros, con IGIC incluido.

El resultado es una red de sistemas de medición y seguimiento que aporta datos sobre el uso de la reserva y su estado ambiental. Entre los equipos instalados figuran diez sensores distribuidos en los senderos para medir la afluencia y un sensor en la oficina de turismo del Mirador de Maspalomas para evaluar la presencia de visitantes en ese entorno.

La intervención incorpora también un sistema de videometría para detectar entradas en zonas no autorizadas, estimar el número de personas y registrar dónde y cuándo se producen esos accesos. Esta información permite generar alertas y facilita las labores de vigilancia ambiental en las áreas más sensibles.

Con estas herramientas, los responsables de la reserva podrán identificar los puntos y momentos de mayor presión de uso, analizar los flujos de visitantes y orientar las medidas de gestión con información obtenida sobre el terreno.

Seguimiento de la Charca y cuatro puntos de ayuda

La actuación ha incluido la instalación de sensores para controlar la calidad del agua de la Charca de Maspalomas. Los equipos permiten medir parámetros como la turbidez, la temperatura, el pH y las concentraciones de nitratos y otros componentes.

El seguimiento de estos datos ayudará a estudiar la evolución de la laguna, detectar cambios y apoyar las decisiones de conservación de uno de los enclaves más valiosos del espacio protegido.

Además, se han instalado cuatro postes SOS en el entorno de los senderos, con botón de llamada de emergencia y señal luminosa de activación. Estos puntos ofrecen un recurso adicional para solicitar asistencia en una reserva extensa, utilizada tanto por residentes como por turistas.

La información de los sensores y dispositivos se ha integrado en DATAGRAN, la plataforma del Cabildo de Gran Canaria. Mediante cuadros de mando, los equipos responsables podrán consultar y analizar los datos de afluencia, los indicadores ambientales y las alertas, facilitando el seguimiento del conjunto de la intervención.

Una inversión en patrimonio natural y en el futuro del destino

La finalización de los trabajos refuerza la capacidad del Cabildo para anticipar riesgos, organizar la vigilancia y gestionar la presión turística sobre las Dunas de Maspalomas. Los nuevos sistemas complementan el trabajo del personal de la reserva con herramientas de seguimiento de visitantes, protección ambiental y asistencia.

La intervención vincula así la modernización tecnológica con una finalidad concreta: disponer de más información y mejores recursos para proteger las Dunas de Maspalomas y mantener una convivencia equilibrada entre naturaleza, turismo y uso ciudadano.